La pequeña calle Lacunza, albergaba gran cantidad de familias, sus sencillas casas de ladrillo y adobe, sus calles empedradas, eran parte del paisaje del Santiago antiguo. Tenía cercanía con edificios importantes, grandes vías y servicios de transporte, Colegios, Escuelas, Consultorios de Salud Pública, Hospitales, Compañías de Bomberos, Comisarias, Iglesias Católicas, Templos Evangélicos, Plazas, Parques y mucho comercio cercano: almacenes, panadería, carnicerías, verdulerías, botillerías, restaurantes, boticas, mercerías (Ferreterías), zapaterías, joyerías, tiendas de ropa, de telas y lanas, fiambrerías, librerías, teatros, cines, sastrerías, mueblerías, yerbaterías, carbonería, peleterías, kioscos de diarios, hojalaterías, talleres de zapateros, peluquerías, negocios de arriendo y cambio de revistas, funerarias, ferias libres, etc.