lunes, 9 de mayo de 2011

Historia de Santiago



La ciudad de Santiago fué fundada el 12 de Febrero de 1541. Más de 460 años son historia que transcurre dentro del territorio de esta comuna; y los últimos 95 han sido básicamente expansión residencial, referida funcionalmente a su centro. La historia de la comuna es la historia de la ciudad.
La ciudad funcional del siglo XVI, ya define geográficamente lo que es hasta hoy, el corazón mismo de la metrópolis y del país; se sitúa a los pies del cerro Santa Lucía entre definidos límites naturales, Río Mapocho y Cañada, con su centro político, administrativo y social en la Plaza de Armas. Este núcleo crece ordenadamente hacia el poniente, en un esquema que satisface sus necesidades por tres siglos.

Santiago como su Capital y centro de funciones políticas y administrativas -junto con su apogeo económico- es sometido, a un proceso de rápido crecimiento que desborda sus límites de Río, Cerro y Cañada. Estos dejan de ser "límites de Ciudad" para constituirse en "Bordes de Centro", definiendo por primera vez, una periferia preferentemente residencial, y un centro de creciente densidad y complejidad funcional.

Su núcleo concentra, cada vez más intensamente, los poderes administrativos, políticos, culturales y de transporte. Con la construcción de importantes nodos complementarios: Biblioteca Nacional, Museo de Bellas Artes, Congreso, Estación Mapocho, se amplía su territorio más allá de la Plaza de Armas.

Avanzando en el siglo, se crean grandes complejos recreativos en los bordes, los cuales afirman una centralidad para el territorio total de la ciudad, noción que define hasta hoy la naturaleza de la comuna de Santiago. Esta ciudad ilustrada de fines de siglo, cada vez más compleja y socialmente diversa, tenía 250 mil habitantes.

La ciudad de siglo XX de caracteriza por un enorme aumento poblacional, el cual, junto con el desarrollo del transporte y la industrialización, acusan un crecimiento sin precedentes en la ciudad de Santiago. En este siglo la ciudad salta lo límites creados por el ferrocarril y los grandes parques, pero sin integrarlos como elementos mediadores, marcando así una discontinuidad entre la nueva periferia y la ciudad del siglo XIX.

La comuna de Santiago y esta nueva periferia constituyen aún una unidad, que refuerza el rol central de la comuna y del centro: se vive en la periferia, pero se trabaja, se toman decisiones, se negocia, se estudia, se compra y se recrea en el centro.

En el núcleo central se multiplica la actividad comercial, de negocios, de servicios y de equipamiento para servir a la creciente población. Las vías de transporte que conectan la comuna y periferia se desarrollan como corredores comerciales y de servicios que definen el carácter mixto de sus barrios.

En las últimas décadas se afirma, además, un proceso de progresiva estratificación: un "centro" de máxima concentración de actividad, en contraposición al proceso de deterioro de barrios que asumen, paulatinamente, usos de soporte y servicios a las actividades del centro mismo.


El escudo de armas fue concedido por el Emperador Carlos V el 5 de abril de 1552, por medio de la siguiente cédula: “por cuanto Alonso de Aguilera, Procurador General de las provincias de Chile, en nombre de la ciudad de Santiago, que es en las dichas provincias nos ha hecho relación que los vecinos y moradores de dicha ciudad nos han servido mucho en la conquista y pacificación de aquella tierra donde pasaron muchos trabajos en ella y en poblar la dicha ciudad y en sustentarla; Que los pobladores de ella son gente honrada y leales vasallos nuestros; y nos suplicó que en dicho nombre, que acatando lo susodicho mandásemos señales por armas a la dicha ciudad, según como las tenían las otras ciudades y villas de las nuestra Indias o como nuestra merced fuese; Y Nos, acatando los susodicho, tuvimoslo por bien, y por la presente hacemos merced, queremos y mandamos que agora y de aquí adelante la dicha ciudad de Santiago haya y tenga por sus armas conocidas un escudo que haya en él un león de su color, con su espada desnuda en la mano en campo de plata y por orla 8 veneras de oro en campo azul, según que aquí va pintado y figurado, en un escudo a tal como este; Las cuales dichas armas damos a la dicha ciudad con sus armas e divisas”.

Tal escudo fue usado por la ciudad por muchos años. Pero terminó por olvidarse; y siglo  después, alrededor de 1863, se adoptó arbitrariamente un nuevo escudo, sin significación heráldica alguna, en la cual se veía un grupo de montañas como todo fondo y una franja con la leyenda “Mapocho”. En 1913, afortunadamente, se volvió al escudo autentico que es usado hasta hoy.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, este blog es una excelente iniciativa. He disfrutado mucho las fotos. Un detalle para corregir: no existe la constitución de 1810. Probablemente la designación de Santiago como capital formalmente sea anterior.

Luz María Strange dijo...

Hola, agradezco su comentario. Tiene toda la razón con respecto a la constitución, y también a la designación de Santiago como capital. Gracias por su observación.